Mientras pasa el verano recordando las andanzas por los Alpes, he vuelto a la rutina de los entrenamientos en el panel para volver a coger la poca forma que tenía antes de verano y poder acometer los proyectos que tengo en mente para este otoño-invierno.
De momento el viernes pasado una pequeña visita a Albarracín para fichar nuevos proyectos y ver cómo voy en los proyectos que quedaron pendientes la temporada pasada.
Viaje positivo, maticé un poco dos de mis principales proyectos de este otoño, La Lagrima (6C) y Ongi Etorri (6C) y de paso he encontrado algún que otro bloque bastante apetecible y un desafío a largo plazo, Megamantel (7A).
Mientras esperamos que llegue el fresco (o más bien el frío) seguiremos entrenando duro y tachando otros proyectos en otros escenarios como la Alta Montaña.
Saludos